HO´OPONOPONO

Aquietas la Mente.

El por qué se siente esa paz interna al practicar ho´oponopono es porque cada vez que repites cualquiera de las palabras de la técnica estás “parando” tu mente, estas acallando esa voz que habla sin cesar; el ego:
“¿Qué vas a hacer ahora?”, “De esta no sales,” “Te vas a arruinar”. ¿Te resulta familiar este tipo de diálogo mental verdad?
Para la mente-ego solo existen gustos o aversiones. Obsérvate y veras que para ti las cosas nunca están bien, siempre hay "un debiera hacerse de otra manera" o "si hubieras…" La mente te condiciona en todo lo referente a ti y a los demás, pero nunca lo observamos haciéndonos esclavos de nuestra mente.

"Dos personas han estado viviendo en ti durante toda tu existencia. Una es el ego: charlatana, exigente, histérica, calculadora; la otra es el ser espiritual oculto, cuya queda y sabia voz has oído y atendido sólo en raras ocasiones".

La base del Ego alterado o falso yo, es el miedo, el temor y basa todo en la imagen. Todo lo basa en la Ilusión, no en la verdad.
Tú eres mucho más que un ego, eres un alma encarnada en un cuerpo físico, somos un Ser en tres dimensiones Alma, Mente y Cuerpo.
A medida que vamos desarrollando nuestra conciencia empezamos a saber quien realmente somos y nos liberamos de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia.

Práctica ho´oponopono y aquieta la mente, empieza a vivir desde el Ser y no desde el Ego.
Siempre que tu falso yo (ego) intente controlarte, haz ho´oponopono, no le des ni un pensamiento más a esa preocupación, si no al final llegará a materializarse en tu realidad.
Cuanto más te preocupes por algo más fuerza le estas dando para que eso que NO quieres entre en tu vida, cuando huimos de algo evitando su presencia lo atraemos sin remedio a nuestra vida.
Atrae el pensamiento unido a la emoción y en la preocupación hay ansiedad, miedo…desde esa vibración atraerás más problemas, no te dejes controlar por tu ego, decide de una vez no pasar más por esas trampas del ego como si fueras su esclavo, se capaz de vivir en el presente.

La felicidad solo se la puede encontrar en los momentos, en cada instante, además la vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin aferrarte a los traumas del pasado ni las expectativas del futuro. Recuerda que la Felicidad no es una meta, sino un trayecto, la felicidad es el único poder, nunca llega “el luego” el amor, la plenitud, la felicidad es ahora.
Disfruta de cada momento, vive cada instante plenamente, la felicidad es el estado natural del ser humano, aunque a veces nos olvidemos.
Quien es feliz, quien ama, quien extiende su luz allá donde va lo hace en cada momento y no puede dejar de hacerlo.  Valeria Neuman