H´OPONOPONO

El sistema ancestral hawaiano de resolución de problemas, denominado “Auto Identidad Ho’oponopono (ho´o significa “causa” y ponopono, “perfección”) sugiere que es posible rectificar errores causados por pensamientos y memorias del pasado, que crean emociones, realidades imperfectas, sufrimiento, carencia y enfermedades, mediante sencillas técnicas que borran la ilusión de dualidad y llevan al “vacío” original que constituye la auténtica identidad del ser.


Difundido por un psicólogo clínico del Hospital Estatal de Hawaii, Ihaleakala Hew Len, Ph.D., la técnica, que le fue enseñada por una Kahuna Lapa´au (chamán sanadora), Morrnah Nalamaku Simeona, utiliza la transmutación de las memorias erróneas.

Es tan eficaz que las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, la Escuela de Medicina John Hopkins y organizaciones de maestros han invitado a estos expertos a exponer la técnica ante sus especialistas.

El propósito de Ho’oponopono es descubrir el ser esencial adentro nuestro, hacernos 100% responsables, y llevarnos a la libertad, limpiando nuestros errores del pasado.
El intelecto como tal no puede solucionar esos problemas porque él solamente gestiona procesos. Gestionar cosas no soluciona los problemas del todo. Tienes que dejar que fluyan. Cuando se hace Ho’oponopono, la Divinidad se hace cargo de los pensamientos dolorosos y los neutraliza. Haciendo Ho’oponopono, tú no purificas personas, lugares o cosa alguna. En cambio, neutralizas la energía dolorosa que tú asocias con esas personas, lugares o cosas. Así que la primera etapa para hacer Ho’oponopono es purificar energías.
Al seguir, algo maravilloso ocurre. No solamente la energía queda neutralizada, sino que se desprende, quedando una nueva página vacía donde escribir de nuevo otra realidad. La etapa final es permitirle a la Divinidad hacer acto de presencia y rellenar el vacío de esa página en blanco con Luz Divina.
Para hacer Ho’oponopono no necesitas saber cual fue el error cometido o cual fue el problema. Apenas necesitas percibir la existencia de situaciones físicas, mentales o emocionales que te estén abrumando. Cuando lo hagas, tu responsabilidad estriba en comenzar inmediatamente a sanar la esencia de tales situaciones, diciendo simplemente GRACIAS, TE AMO, LLOVIZNA, GOTAS DE ROCIO...la palabra o palabras con que te sientas más cómodo.